Quaoar – “Dreamers. Dreaming” (2015)

quaoar_cdLo hemos comentado en anteriores ocasiones y no nos importa repetirnos, Quaoar son la mejor banda de rock progresivo (o cualquier etiqueta que se les pueda adjudicar) de este país. Lo suyo va mucho más allá de cualquier convencionalismo que se pueda achacar al género. Su ambición y ansia por la experimentación con los sonidos más clásicos, hacen que llenen sus discos de auténticas joyas con todos y cada uno de los elementos que lo compone, únicos. El cuidado de los detalles al milímetro hace que su escucha, que en un principio puede parecer complicada por la duración de sus canciones sobre todo, se lleve de la mejor manera manera posible. Casi 4 años después de la publicación de The River and The Soul, el disco que les llevó a aparecer en infinidad de medios, especializados o no, editan Dreamers. Dreaming un tercer intento, otra declaración de intenciones de colocarse en lo más alto del rock (dejémoslo así) nacional. Sus coqueteos con el grunge y el stoner que ya se hacían visibles en su anterior trabajo, se aprecian algo más aquí. La mejor muestra de ello es el tema que abre el disco “Tough Guy”, utilizado como single de presentación (entre otras cosas, entendemos que por ser uno de los temas más “cortos” del álbum). Un riff que pega fuerte al igual que sus letras de rabia y opresión, con muchos cabeceos rítmicos y un estribillo pegadizo. Acto seguido, se calma la cosa con “A Big Hole”, de inicio acústico y desarrollo con tintes psicodélicos, dejando incluso espacio para esos riffs grungeros a los que tanto se han aficionado. Unos riffs que nos recuerdan a los mejores Alice in Chains en temas como “Go to Momo” o “Chatterbox”. La inquietante “Fable” da paso a el corte que más nos ha llamado la atención del disco. “Goodbye” es la mejor canción de rock que hemos escuchado en mucho tiempo. Un medio tiempo bluesero con tres etapas bien marcadas. Elegancia y guitarras detallistas en su comienzo, pero que no tarda en explotar en un maratoniano solo de 4 minutos ininterrumpidos in crescendo,donde la voz se convierte en rabia y colisonan en uno de los finales de canción más redondos que recordamos. Y una vez más se da el cambio brusco entre cortes, ya que la desesperación y melancolía que desprende “Goodbye” se desvanece por completo con la optimista “Childish True Love” donde las guitarras se vuelven amables, desprenden esperanza y la voz te saca una sonrisa. “The Man Drained of All” nos recuerda a sus primeros trabajos, con un tratamiento de voz algo cambiante en sus partes más limpias, y es junto a “Mystically Falling” que la definiré como “nana” y no porque aburra sino porque invita a cerrar los ojos y empezar a soñar, los encargados de ir cerrando el telón. Punto y final al disco lo pone “Home”, quizá el tema más simple del redondo, pero que recoge en su core todos los aspectos característicos de las otras 9 canciones, y como no podía ser de otra manera, acaba con un solo de guitarra sobresaliente. Confiamos en que ÉSTE sea el disco, éste sea el trabajo que llegará al público que realmente disfruta con esta música y con un poco de suerte llegue a los oídos de alguien que les ponga en el lugar en el que merecen estar. Eso sí, llenar el Kafe Antzoki de Bilbao en su concierto de presentación, ya es un paso de gigante. ¡Larga vida a Quaoar!.

Más info:  Facebook  //  Twitter  //  Bandcamp  // Spotify

Deja un comentario

Top